El presidente ruso Vladimir Putin reconoció este lunes las regiones ucranianas ocupadas por separatistas pro-rusos de Donetsk y Lugansk como independientes, «una decisión que debería haber tomado hace mucho tiempo», agravando el conflicto con Ucrania al dinamitar los acuerdos de paz de Minsk firmados en 2015, y poner en serio riesgo las negociaciones con occidente, que estudia cómo reaccionar.