Pedro Sánchez quiere presentarse como el adalid de la izquierda, tras la debacle de las elecciones autonómicas andaluzas, en las que el PP obtuvo una mayoría absoluta que le permite prescindir de Vox. Y aprovechó la presentación este sábado del segundo decreto anticrisis para escenificar este giro, anticipándose al largo camino electoral hacia las elecciones autonómicas y municipales del próximo año.