El tren de alta velocidad vasca reinicia la marcha tras dos años de parón en la toma de decisiones -y muchos más de múltiples retrasos-, para acelerar su llegada a Euskadi. El Gobierno central ha autorizado el convenio para que el Ejecutivo de Iñigo Urkullu asuma las obras de la estación a Bilbao, que tendrán un coste de 226 millones que adelantará la comunidad autónoma.