Las buenas cifras de crecimiento de la economía española, por encima del resto de países del euro, y los datos positivos de inflación y empleo han servido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para llamar a la inversión en España ante la élite económica mundial. En la que es su quinta vez en el Foro Económico Mundial, el líder del Ejecutivo ha pedido a las empresas responsabilidad para que «sus beneficios lleguen a toda la población» y crear una «nueva ortodoxia económica y social».