Este titular, que parece a primera vista muy agresivo, intente simbolizar, sin embargo, cómo el gasto público necesita cada año del endeudamiento (dinero que no se logra a través de impuestos, tasas…) para que el Estado y las Administraciones Públicas (AAPP) sigan funcionando. Desde ayer martes, todo gasto público estaría pagado teóricamente con déficit público porque ya se ha agotado el dinero recaudado por las AAPP. Aunque los ingresos públicos están alcanzando récords históricos, el gasto público también lo hace, por lo que España sigue incurriendo año tras año en un nuevo déficit.