Comparando la evolución de los salarios con la de los precios de los supermercados, de la vivienda o de la luz ahorrar unos pocos cientos de euros al mes se ha convertido en una utopía si no sabemos cómo poner a trabajar nuestro dinero. Y es que, aunque solemos pensar que los que tienen patrimonio viven gastando de lo que tienen en la cuenta, lo cierto es que es justo al revés.