El Ministerio de Hacienda ha decidido adelantar la entrada en vigor del futuro impuesto sobre el beneficio de las empresas eléctricas a 2022 para evitar los recursos del sector energético contra la nueva figura tributaria por retroactividad, si entrase en vigor en 2023, tal y como anunció el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, tras la rueda de prensa del Consejo de Ministros del pasado sábado.