Los abogados que se dedican a litigar pensiones de incapacidad permanente han advertido en no pocas ocasiones de que la Seguridad Social se encuentra desbordada y que no funciona bien, provocando retrasos tanto en las concesiones de estas prestaciones como en sus revisiones. Algo que puede complicarle y mucho la vida a las personas que las piden, dado su estado vulnerable y la incertidumbre propia del proceso.