En un momento en el que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) está en 1.184 euros y los alquileres superan los 1.500 para 80 metros cuadrados en según que zonas de España, ahorrar parece misión imposible. A esto tenemos que sumarle los recibos de los suministros básicos (luz, agua, gas, internet…) y la cesta de la compra, partidas que menoscaban la nómina de cualquiera que se atreva a guardar algo para el mes siguiente.