Por una parte, están los superricos que se sienten cómodos con sus millones y que son capaces de ocultarlos en paraísos fiscales para evadir impuestos. Por otra, aquellos que lograron ser multimillonarios por herencias, o por el motivo que fuese, y que son capaces de exigir a los gobiernos que les cobren una mayor tasa impositiva como una medida de «justicia». En este último grupo, entra Marlene Engelhorn y su movimiento ‘Taxmenow’.