Tras dos años de ajustes, recorte del gasto público y transformación de la economía (desde un marco intervencionista a otro más liberal), Argentina parece encontrar poco a poco un camino hacia una mayor prosperidad que no está exento de baches, como se ha podido ver este mismo año. Aunque los indicadores de PIB y actividad han sufrido de gran volatilidad en los últimos meses, la panorámica sobre la pobreza parece clara. No solo el Indec (el INE argentino) constante la caída de este indicador, Unicef ha publicado un completo y nuevo informe este mes de noviembre sobre Argentina, en el que admite la caída en picado de la pobreza en el país gobernado por Javier Milei, un descenso que, además, se ha producido en todas las dimensiones estudiadas por el informe.