Desde que en 1991, con el fin de la URSS y la caída del famoso Telón de Acero que dividía Oriente de Occidente, el multilateralismo dependía del liderazgo y la credibilidad de Estados Unidos. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca en este segundo mandato, bajo el lema America First (Estados Unidos primero), ha desmontado toda la idea de una cooperación institucional entre países.